Un coche que sirve para la A-23 y para subir al Pirineo
Media provincia combina dos usos que piden cosas distintas: autovía a Zaragoza durante el año y puerto de montaña en invierno. Eso hace que la tracción total, los neumáticos correctos y una mecánica que no sufra en frío dejen de ser un lujo y pasen a ser el criterio de compra.
Cuando alguien de Huesca nos pide un coche para subir a Formigal o a Cerler, la conversación empieza por ahí y no por el color.
- Tracción total comprobada, con los cuatro neumáticos de la misma marca y medida
- Estado de bajos y protecciones en unidades que han rodado por carretera con sal
- Preinstalaciones que aquí se agradecen: precalentador, enganche, portaesquís


